L.N. Alem, Monday 14 de January de 2019

Con Misiones como una de las pocas excepciones; La Federación Argentina de Industrias de Pan (Faipa) decretará este lunes la “emergencia nacional de las panaderías“, que ya produjo el cierre de más de 200 locales en 2018.

Este lunes, a las 13 en la sede de la entidad, “se anunciará el estado de emergencia de las panaderías de todo el país, por no poder afrontar el pago de los servicios de luz, gas y agua; una agobiante presión tributaria; y la dolarización de nuestras materias primas”.

Durante 2018, la harina de trigo, principal insumo para la elaboración de panificados, subió un 131 por ciento, siendo por lejos el producto alimenticio que más se incrementó el año pasado. “Las ventas bajaron entre un 40 y un 50% el año pasado, frente al 2017, o sea que nosotros estamos trabajando a pérdida”, dijeron desde Faipa.

La mayoría de las panaderías están en situación de crisis, con excepción de Misiones, donde el consumo también cayó, pero en menor medida por la vigencia del Ahora Pan, que primero fijó el precio del kilo del francés en 50 pesos y ahora en 60, a cambio de una rebaja en la tarifa eléctrica para las fábricas.

Misiones se había anticipado a esta crisis y apenas iniciado el mes de junio del año pasado, el gobernador Hugo Passalacqua selló un acuerdo con el Centro de Panaderos de Misiones  para congelar el precio del pan -inicialmente por tres meses, pero el programa fue prorrogado hasta junio de este año- a cambio de una bonificación en la tarifa eléctrica de las 400 panaderías que hay en la provincia, con un descuento del 50 por ciento hasta un consumo de 10 mil kilowats y del 35 por ciento para los de mayor demanda.

“Con este programa logramos amortiguar una suba del producto que en otros lugares del país ya alcanza a $95 o $100 por kilo. Entendemos que el pan es un alimento insustituible en los hogares y por eso el esfuerzo por congelar el precio”, aseguró Passalacqua hace unos días al anunciar la extensión del programa.

En el encuentro de este lunes, cada provincia expondrá sus problemáticas que, si bien son similares, no son idénticas en cada región del país. Misiones está representada por Héctor Omar Acosta, de Tahona.

“Es fundamental hacer conocer al Gobierno nuestra terrible coyuntura y que se tomen medidas para paliar esta situación, sobre todo respecto a las tarifas de servicios y aportes patronales. También se advertirá que si esta situación persiste, nuestra industria tomará medidas restrictivas, las cuales en muchos casos derivará en el despido de personal a nuestro cargo, haciendo responsable al Estado de este conflicto”, ampliaron desde la organización empresarial.

En un año donde todo tipo de sector alimenticio ha sufrido un duro revés económico, sobresale uno tan necesario para la mesa argentina. Por los costos e impuestos las panaderías han sufrido una baja de entre el 50 y 60 por ciento en las ventas, según el sondeo que realizó el diario Crónica en algunos comercios de la Capital Federal.

En tanto, la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires (FIPPBA) confirmó que el sector está en “emergencia” y que atraviesa “el peor momento de los últimos 15 años“.

Con mucha preocupación sobre sus espaldas, Fulgencio (encargado de un local), le dijo a Crónica que “hasta el momento tenemos una baja del 50 por ciento en lo que es venta de pan y facturas, o sea lo que es consumo. La gente ahora lleva dos o tres pancitos y alguna factura, cuando antes te llevaba media docena. El kilo de pan lo tenemos 90 pesos y la docena de facturas 144 y todo se nos complica, estamos atrasados con los impuestos y estamos fraccionando el pago de aguinaldo a la gente para poder cumplir. Además, la bolsa de harina me cuesta 1.050 pesos, cuando hace dos meses estaba 800 y más atrás 600, y lo peor que ayer me contaron que va a volver a subir su valor. Este es el peor año que pasamos y hace un año que no llevo un mango a casa, porque estoy manteniendo el negocio, estoy arañando para llegar y ni vacaciones me tomé para mantener el negocio, o sea, que laburo para el gobierno. Ni hablar de los impuestos que me vinieron 80.000 pesos entre luz y gas, y el horno lo tengo prendido sólo 4 horas. Esta es la realidad de los panaderos”.

En tanto, Yanina (otra panadera) agregó que “de lo que hace cinco meses, tuvimos una baja del 60 por ciento y además aumentó todo. Lo que uno pagaba antes una caja de margarina 500 pesos ahora lo paga 800 y no vendés nada, o sea trabajás para nada. Trabajás para mantener el negocio y muchos lugares cierran a base de eso, porque ni así se puede. También aumentó la bolsa de harina y la gente que antes te llevaba una docena de facturas, ahora lleva 3 o 4. Hacemos reparto de pan y el que llevaba 7 kilos de pan para revender ahora lleva 3 o 4 kilos, bajó mucho todo. Para nosotros es el peor año porque los impuestos son imposibles de pagar, la luz y el agua no baja de 10 mil pesos y también hay que agregarle el alquiler“.

Momento crítico

La Federación Argentina de Industrias de Pan (Faipa) decretará este lunes la “emergencia nacional de las panaderías“, que ya produjo el cierre de más de 200 locales en 2018. Fuentes de Faipa adelantaron a BAE Negocios y Crónica que este lunes, a las 13 en la sede de la entidad, “se anunciará el estado de emergencia de las panaderías de todo el país, por no poder afrontar el pago de los servicios de luz, gas y agua; una agobiante presión tributaria; y la dolarización de nuestras materias primas”.

Durante 2018, la harina de trigo, principal insumo para la elaboración de panificados, subió un 131 por ciento, siendo por lejos el producto alimenticio que más se incrementó el año pasado. “Las ventas bajaron entre un 40 y un 50% el año pasado, frente al 2017, o sea que nosotros estamos trabajando a pérdida”, dijeron desde Faipa.

En el encuentro de este lunes, cada provincia expondrá sus problemáticas que, si bien son similares, no son idénticas en cada región del país. “Es fundamental hacer conocer al Gobierno nuestra terrible coyuntura y que se tomen medidas para paliar esta situación, sobre todo respecto a las tarifas de servicios y aportes patronales. También se advertirá que si esta situación persiste, nuestra industria tomará medidas restrictivas, las cuales en muchos casos derivará en el despido de personal a nuestro cargo, haciendo responsable al Estado de este conflicto”, ampliaron desde la organización empresarial.