Misiones, Sunday 20 de October de 2019

La ketamina es un analgésico de uso médico y veterinario que se emplea sobre todo para dormir caballos, pero que también es utilizada como droga de consumo recreativo, principalmente después de un proceso de secado que la reduce a polvo. 

No puedo sentir mi cara cuando estoy contigo, pero lo amo. Y sé que ella será la muerte para mí, al menos ambos estaremos adormecidos. El video de la canción Can’t feel my face, del artista canadiense The Weeknd, tiene 1.026 millones de reproducciones en su canal de YouTube y fue el gran éxito del año 2015.
Detrás de esas estrofas que conquistaron el mundo hay una descripción de los efectos de la ketamina, conocida también como “keta” o “Special K”. La ketamina es un analgésico de uso médico y veterinario que se emplea sobre todo para dormir caballos, pero que también es utilizada como droga de consumo recreativo, principalmente después de un proceso de secado que la reduce a polvo.
Genera efectos alucinógenos, es aspirada como la cocaína por sus consumidores y puede “cortarse” con otras sustancias, aunque el líquido también puede ser inyectado con jeringas o se administra en pastillas. Su consumo está casi reservado para las clases sociales altas y muy ligado a las fiestas electrónicas.
En junio del 2013, dos años antes del hit de The Weeknd, la Organización de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Unudd) advirtió sobre la amenaza de esta sustancia en Argentina y Brasil.
Antes, en 2010, el gobierno nacional resolvió que la ketamina y algunas anfetaminas fueran incluidas en una actualización del listado de sustancias prohibidas de Argentina. La Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (Sedronar) consideró que la medida puso a la Argentina en la actualidad mundial del tema drogas.
Desde entonces su comercialización en el país está muy restringida y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) lo controla desde que sale de fábrica hasta su administración bajo el Sistema de Trazabilidad de Productos Fitosanitarios y Veterinarios.
Sin embargo, la realidad en Misiones es bastante distinta debido a que tanto en Paraguay como en Brasil este analgésico es de venta libre, por lo que su tráfico es un gran negocio. Los destinos, dijeron fuentes de Gendarmería Nacional Argentina (GNA) y conocedores de la logística consultados por este matutino, son Buenos Aires, Santa Fe y, en menor medida, Córdoba.
En estos casos, la sustancia se manda en líquido, sin el proceso, por lo que es muy difícil de detectar si no están en los frascos preparados para su comercialización legal, aunque hay reactivos que alertan sobre su presencia. “Las transportan en el tanquecito de agua del limpiaparabrisas, en inocentes botellas de agua al lado del conductor, en conservadoras, etcétera”, detalló un investigador calificado.
También se las disimulan en packs de botellas de bebidas alcohólicas o gaseosas, lo que permite el transporte de seis litros.
Desde la fuerza federal señalaron que, en lo que va del 2019, se incautaron en suelo provincial casi 30 litros de la sustancia (29,324 litros). Parece poco, pero si se tiene en cuenta que se venden en frascos de 400 mililitros, esa percepción cambia notablemente.
Si bien en Brasil se consigue y se compra (100 reales el frasco, aproximadamente), la mayoría del producto es traído desde Paraguay. En 2017, por ejemplo, el remisero posadeño Darío Cardozo fue detenido por ser parte de una organización que intentó traficar desde Encarnación a Buenos Aires más de 90 frascos de la sustancia.
Cardozo fue señalado por la investigación llevada adelante por el Juzgado Federal Concepción del Uruguay, Entre Ríos, como la persona que introdujo la sustancia desde el vecino país mediante el Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz. Después, dos mulas eran las encargadas de llevar la sustancia a Buenos Aires, pero GNA las detuvo en esa provincia.
Todos ellos, junto a un cuarto integrante que era el encargado de recibir la droga y señalado comprador, serán juzgados por el Tribunal Federal Oral de Posadas, luego de que la causa haya sido elevada a juicio.
En febrero de este año, en tanto, un hombre fue detenido en la cabecera del puente Tancredo Neves, en Puerto Iguazú, con 4,5 litros de la sustancia.
El procedimiento fue realizado por Afip-Aduana y el líquido en este caso no estaba en los frascos, sino en otras botellas celosamente cuidadas con plástico burbuja.
El implicado en este caso está pronto a ser procesado con prisión preventiva por parte de las autoridades del Juzgado Federal de Eldorado.
En cuanto a su consumo, múltiples voces consultadas señalaron que su uso no está extendido en la provincia e incluso no hay registros ni estadísticas, aunque eso no quiere decir que no “circule”.
“Hay una innumerable cantidad de sustancias psicoactivas que nosotros suponemos que circulan, pero no tenemos a ciencia cierta el dato de cuáles son”, sostuvo Carlos Báez, subsecretario de Prevención de Adicciones del Ministerio de Salud de Misiones.
Y, en ese sentido, no descarta que la ketamina esté presente en la noche dado que el Centro Monoclínico Manantial de Posadas tiene pacientes bajo tratamiento adictos al éxtasis, que también es una droga sintética.
Como se dijo, su valor hace que esté reservada casi exclusivamente para las clases sociales altas y se puede conseguir en Posadas precios muy elevados, incluso superior a la cocaína. Una persona consultada señaló que su valor puede alcanzar los 1.000 pesos el gramo, siendo que esa misma dosis, pero de cocaína, tiene un costo de unos 700, aunque depende mucho de su “calidad”.
También otro conocedor de la venta de estupefaciente señaló que se venden dosis para un “ketazo”, que no es otra cosa que una esnifada, a 100 pesos. Agregó que se puede adquirir el frasco de 400 mililitros y que su preparación se puede hacer con esencia de vainilla.
La sustancia se puede secar en cualquier horno a temperatura media de entre 90 o 100 grados (incluso en una sartén) por lo que no se necesita una compleja cocina narco para producirla. Si bien muchos la compran en Paraguay ya procesada, esto aparece como un riesgo, debido a que cualquiera podría aventurarse a hacerla.
“El gran peligro de ese consumo es que produce cuadros de alucinaciones y de despersonalización que pueden provocar la muerte como consecuencia de accidentes porque la persona no sabe lo que hace y puede tirarse de un balcón porque pierde la conciencia sobre el manejo de su cuerpo”, describió por su parte Carlos Damín, jefe del Servicio de Toxicología del hospital Fernández de la Ciudad de Buenos Aires, quien también fue consultado para la realización de este informe.
Sobre peligrosa droga trata el informe dominical de El Territorio. Del tráfico de esta sustancia, los controles en esta provincia, los riesgos que produce para la salud y la voz de especialistas a nivel nacional y provincial.

 

En cifras

29,324

Según consignaron fuentes consultadas, en lo que va del año, la Gendamería Nacional Argentina (GNA) incautó casi 30 litros de la sustancia en Misiones.

 

$ 1.000

La dosis de ketamina ya procesada puede alcanzar el valor de 1.000 pesos el gramo. Su precio la transforma en una droga de clase alta.